Una editora. Un manuscrito anónimo. Y una sospecha escalofriante que podría costarle la vida.
Adriana Lagos es una experimentada editora de thrillers. Cree haberlo leído todo… hasta que llega a su bandeja de entrada un archivo titulado “Todas se llamaban Soledad”. Intrigada por la prosa impecable y la narración hipnótica, se adentra en sus páginas. Pero a medida que avanza, el asombro da paso al horror: los asesinatos descritos en el texto coinciden, con una precisión enfermiza, con los crímenes reales de un asesino en serie que ha aterrorizado a la ciudad durante dos años.
Lo más inquietante: las dos últimas muertes aún no han ocurrido. Están fechadas en el futuro.
Adriana se enfrenta a un dilema ético y vital. ¿Está leyendo la confesión literaria del asesino? ¿O solo es un escritor macabro que explota el dolor ajeno? ¿Debe acudir a la policía, arriesgando su prestigio profesional, o guardar silencio y vivir con la culpa si el asesino vuelve a actuar?
Mientras duda, una sombra acecha. El autor firmó con las siglas A.D.S., las mismas con las que la prensa bautizó al criminal: el Asesino de las Damas Solitarias.
El manuscrito del criminal es un thriller psicológico que borra las fronteras entre la ficción y la realidad, atrapando al lector en una espiral de tensión creciente, reflexiones éticas y giros perturbadores. Un juego mortal de palabras, secretos y obsesión, donde cada capítulo puede ser la última página de alguien.
¿Te atreves a abrirlo?

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